1. CONSUMOS ELÉCTRICOS E HÍDRICOS:

Uno de los temores más difundidos está relacionado con el consumo de electricidad de un generador de vapor. En primer lugar hay que puntualizar que un generador REA (gracias al tipo de caldera patentada), garantiza un alto rendimiento ( 15 Kg/ hora de vapor a una presión de 12 bar con resistencias de 9 kW ).

En condiciones normales de trabajo, las resistencias permanecen insertadas aproximadamente el  70-80% del tiempo de erogación del vapor, pero hay que considerar que un operador que trabaja en continuo eroga vapor durante el 50-60% del periodo de trabajo. Deriva el siguiente cálculo (tomamos como referencia la máquina base de 9 Kw) 9 Kw x 80% inserción resistencias x 60% periodo máximo de erogación = 4.32 Kw de consumo real.

 

El mismo principio de cálculo se aplica a sí mismo en relación al consumo de agua y a la consiguiente producción de residuales.
También en este caso, considerando el uso de un generador de 9 KW, podemos afirmar que el consumo de agua vinculado a la producción de vapor deriva del siguiente cálculo: 15 l/h x 60% periodo de erogación máxima= 9 l/h de consumo real, y con respecto a los reflujos que deben eliminarse (siempre vinculados al vapor, es necesario considerar además la parte de detergente en la razón de 2-4 l/h en base al uso), el resultado debe tener en cuenta la evaporación por tanto se reduce de nuevo del 50 % ( con temperatura de al menos 20 °C), y consideramos aproa 5 l/h de refluentes derivados del vapor.


2. RAPIDEZ DE INTERVENCIÓN:

El lavado con vapor saturado permite un ahorro significativo de los tiempos de limpieza respecto a los sistemas tradicionales, siempre garantizando la funcionalidad de las instalaciones.
Los sistemas tradicionales, tipo paño y detergente o los generadores de vapor de bajo rendimiento requieren tiempos anchos y no permiten acceder a muchas de las partes de la máquina en condiciones de seguridad para el operador, mientras que la hidrolimpiadora permite un lavado rápido aunque si no tan preciso como el ofrecido por los generadores de vapor saturado, y con numerosas contraindicaciones y riesgos (alto volumen de agua libre, fuertes presiones sobre partes delicadas, imposibilidad de utilizar agua caliente sin disponer de un canal de desagüe, fatiga del operador y utilizo de prendas de protección, etc.).
Hay que considerar que ninguna máquina herramienta se diseña pensando en un lavado con agua y mucho menos a presión.


3. PRODUCCIÓN DE RESIDUALES:

si tomamos en consideración un generador medio con una potencia de 18 Kwh y 30 Kg de vapor producido a 12 Bar, como resultado obtendremos rapidez de intervención y mínima producción de residuales.
Podemos estimar una producción media de 10/15 l/h de residuales, considerando que un operador en trabajo continuo eroga vapor el 50/60 % del tiempo, que una buena parte del vapor no condensa y que para la limpieza de prensas o de otras máquinas herramientas se utiliza, si es posible, la mezcla de agua y detergente siempre combinada al vapor, para acelerar el proceso de lavado.
Estos datos son muy diferentes a los valores típicos de una hidro-limpiadora de dimensiones medias, en este caso son normales residuales de 400/600l/h (o incluso superiores),  con costes de agua, operaciones de eliminación y riesgos de provocar daños en las instalaciones.


4. ECOLÓGICO:

en la mayoría de los casos,  el resultado, ya sea desengrase, sanitización, o higienizado,  queda garantizado sin el uso de detergentes químicos. En caso de que fueran necesarios, nuestras máquinas permiten una regulación precisa del detergente de forma que se utilice el mínimo necesario. Esta característica hace que el vapor saturado sea especialmente adecuado en el campo agroalimentario, cuyas normativas son muy estrictas en cuanto al uso de agentes químicos.


5 . RIESGO DE LESIONES:

los generadores de vapor saturado REA, se fabrican de acuerdo a las más estrictas normas de seguridad, con el fin de garantizar al personal los mínimos riesgos y a las empresas altos estándares de seguridad.
los riesgos de quemaduras por vapor quedan limitados únicamente a las partes sobrecalentadas (reducidas al mínimo e fácilmente identificables), el vapor a una distancia de 15/20 cm ya no representa una fuente de peligro y utilizando una presión moderada se evita el riesgo de lanzamiento de detritos contra colegas u otras maquinarias.
Del mismo modo que para el uso de cualquier maquinaria es necesario respetar las normas de seguridad y dotarse de los medios de protección individual prescritos (guantes, gafas, indumentos y tapones para los oídos).